Biofertilizante costero convierte el sargazo recolectado en las playas en enmiendas orgánicas y abonos para la agricultura local, cerrando el ciclo entre la costa y el campo.
Tras un proceso de lavado, secado y compostaje que reduce la salinidad y estabiliza la materia orgánica, el sargazo se transforma en un insumo agrícola rico en nutrientes y minerales que mejora la estructura y fertilidad del suelo.
El venture está activo y trabaja directamente con productores agrícolas de las zonas costeras, ofreciendo una alternativa más económica y sostenible frente a los fertilizantes químicos importados.
Además del beneficio agrícola, el proyecto contribuye a mantener las playas limpias y a generar ingresos para las comunidades que participan en la recolección y el procesamiento del alga.
