Cada año, las corrientes del Atlántico transportan millones de toneladas de sargazo hacia las costas del Caribe. Su llegada masiva afecta playas, ecosistemas y comunidades que dependen del mar.
En SargaOut conectamos esas capacidades para que el sargazo deje de verse únicamente como residuo y se convierta en una oportunidad de innovación para República Dominicana y el Caribe.
Pero el sargazo no es, por sí mismo, el problema. El desafío está en cómo gestionamos una biomasa abundante que también contiene compuestos útiles y puede convertirse en materia prima para nuevos productos.
Investigación, logística costera y emprendimiento pueden transformar ese reto en biomateriales, biofertilizantes, energía y soluciones deportivas con menor huella ambiental.
